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Aquí pueden encontrar un fascinante recuento de la revolución Egipcia de manera interactiva (en inglés):

Egypt: A revolution in 18 days – Features – Al Jazeera English.

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Cien años después del desembarco de las primeras tropas italianas en la región libia de Tripolitania, los pueblos libios han sido llevados en una larga expedición al encuentro de un vacío institucional: relegada y lejana provincia otomana; torturada colonia de la Italia liberal al principio, fascista luego, acto seguido: vaga y endeble monarquía; y por último, el régimen anómalo de Muamar el Gadafi. Experiencias atípicas separadas por un periodo de administración británica, comparten todas ellas un denominador común que sigue permeando Libia actual: el acoso a toda forma de vida institucional y al nacimiento de una clase dirigente local basada en la coerción militar.

A diferencia de los demás estados actuales en África del Norte, Libia se hizo independiente de las potencias europeas rápidamente después de la segunda Guerra Mundial. La razón fue determinada por la incapacidad de llegar a un acuerdo entre las grandes potencias sobre quien debería tomar la administración fiduciaria de esta colonia italiana. En 1951 fue cuando las tres provincias —Tripolitania, Cirenaica y el Fezzan— fueron retiradas del gobierno militar angloamericano y fueron unidas como el Reino de Libia bajo el Rey Idris al-Sanusi.

Sin embargo, esta independencia sólo fue parcial, ya que los intereses militares, políticos y económicos de Estados Unidos y Gran Bretaña seguían maniobrando a su conveniencia tras bambalinas. Los jóvenes nacionalistas pronto clamaron por mayor independencia, y formas modernas de gobierno, aborrecidos ya del yugo occidental. Sin embargo, el poder del rey se mantuvo firme hasta septiembre de 1969. Fue derrocado por los oficiales jóvenes del ejército; una nueva república islámica se fraguó bajo el coronel Muamar el Gadafi. Este nuevo control político se concentró en unir más a las tres provincias libias y también se avocó a la explotación de los grandes depósitos petroleros hallados por extranjeros en los años cincuenta.

El gobierno de Gadafi en Libia  se erigía en un principio como un modelo institucional novedoso de corte socialista aunque muy alejado de cualquier estructura política tradicional. En términos prácticos, dicho modelo institucional desdibujó cualquier tipo de pauta institucional y sentó las bases para un socialismo personalista y militar encabezado por Gadafi a merced de sus propias ambiciones y locuras. Tras su fracaso diplomático en la unificación del mundo árabe por la pérdida de apoyo tras la muerte Nasser en Egipto, emprendió la guerra contra Chad y cobijó a células terroristas. Estas cuestiones llevaron a Gadafi a un enfrentamiento directo con Estados Unidos que tuvo su clímax con el bombardeo a Trípoli y Bengasi.

La historia que continuó fue la aceptación de Gadafi de los límites de su poder y la conveniente alineación con los intereses económicos de las corporaciones petroleras de Estados Unidos y Reino Unido. Juzgando la actitud de los países desarrollados, la importancia central de Libia en el imaginario diplomático ha sido la de asegurar flujos energéticos y mantener un régimen anómalo y poco articulado que parecía garantizar la estabilidad del saqueo petrolero.

La revolución democrática del Norte de África ha prendido fuego a la fachada diplomática de los países desarrollados hacia la región y pone en manifiesto la verdadera cara de su política exterior, que apoya—anteponiendo intereses económicos y de seguridad sobre el valor de las personas—  a regímenes personalistas que minan el desarrollo institucional y democrático de los pueblos árabes.  Hay una retórica torcida en el apoyo mediador de Chávez, que si bien no se alinea con las potencias económicas dominantes, ha avanzado consistentemente en desarticular a las instituciones en Venezuela a cambio de la centralización del aparato político en su persona. No puede haber un apoyo genuino al pueblo libio si este no se basa en el empoderamiento de la democracia, la descentralización del poder y en la reactivación de las instituciones ciudadanas que les den voz, fuerza y decisión a los ciudadanos árabes en Medio Oriente.

 

Rolando: Muchas gracias por aceptar la entrevista Ismael. Primero, ¿Por qué no nos hablas un poco de ti?

Ismael: ¡Gracias! Buenos soy egipcio-americano porque nací en los Estados Unidos, pero mis padres son egipcios. Mis padres son médicos que trabajan para la universidad, por lo que estoy realmente en una posición económica bastante buena, sin carencias mayores. Me siento una persona afortunada porque la situación económica de mis padres me ha permitido viajar y prepararme mejor.

¿Te consideras una persona religiosa o vives de una forma bastante secular?

La mayoría de las personas aquí tratan de seguir los preceptos religiosos, o al menos seguir lo que Dios dice, y aplicamos esos principios en todos los ámbitos de nuestra vida. Yo, como el resto de las personas intento seguir esto. Sí existen extremistas, pero son un número muy pequeño de la población. Incluso lo que escuchan de Al-Ikhwān (Hermandad Musulmana), ellos no son malintencionados, es occidente y Egipto quienes los hacen ver como extremistas, pero simplemente son personas que quieren vivir de manera religiosa.

Tienes 19 años actualmente, por lo que siempre habías vivido bajo el régimen de Mubarak. ¿Cuál fue tu experiencia creciendo bajo su gobierno?

Muy buena pregunta, bueno primero aclaro que también tengo la nacionalidad americana,  nací en Estados Unidos, pero por el trabajo de mis padres vivo aquí desde los dos años. Mi pasaporte es lo único que tengo de americano, sin embargo, desde muy pequeño me la pasaba comparando cada vez que veía algo que se hacía mal, lo que pasaba casi todo el tiempo en Egipto. Siempre pensaba porque no teníamos un sistema político como en Estados Unidos, una educación de calidad como ellos y cosas por el estilo.

¿Sientes que en general los egipcios tienen esta opinión sobre la forma de gobierno americana como un modelo a seguir?

Sí, es muy común las comparaciones y la mayoría de la gente, aunque no entienden muy bien cómo funciona el sistema, si lo ven como algo que deberíamos tener en Egipto. No están de acuerdo con todo lo que hace el gobierno americano o cómo lo hace. Somos un pueblo árabe y queremos mantener nuestras tradiciones.

¿Qué me puedes decir de tu experiencia con la escuela?

Bueno de la escuela te puedo decir que mi hermana, que es mayor que yo, estuvo conmigo en EE.UU. y luego aquí. Para ella todo fue muy confuso y no entendía la manera en que los maestros enseñaban aquí. Aquí básicamente nos dan libros y copiamos lo que dicen y memorizando todo lo que dice sin entenderlo, después quieren que pongamos todo en los exámenes. Así fue el bachillerato y llegamos a pensar que en la universidad esto iba a cambiar pero fue exactamente igual. Todos saben que no están aprendiendo nada pero nadie les enseña a hacer otra cosa, entonces continúan así toda su vida. La educación es horrible aquí: copy-paste-copy-paste.

¿Incluso en medicina?

Si, incluso en medicina, simplemente tenemos que echar el libro en nuestro examen.

Aparte de la mala calidad de la educación en Egipto, ¿reciben alguna forma de principios religiosas en ella?

No, no existe algo llamado educación religiosa aquí, no hay materias de religión, sólo hay doctrina cuando vamos a las mezquitas pero no en la educación que nos dan en las escuelas.  Así como los cristianos tienen doctrina cristiana nosotros tenemos doctrina islámica. Aveces aprendemos de historias de la gente mayor y bueno,  de partes de la biblia y el Corán. No es como ustedes piensan, el país es una cosa y la religión es otra, somos igual a cualquier otro pueblo, la única diferencia es el “régimen” sus presidentes y el sistema, pero no está ligado con la religión. La única cuestión con el Islam es que el Corán tiene preceptos para casi todo y de alguna manera regula nuestro comportamiento como en cualquier otro país donde existe gente que tiene una religión. El único país en el que está completamente ligado es Irán. La evidencia en Egipto de esto es que los turistas vienen y van a los antros e incluso se bañan desnudos en las playas. Si fuéramos como Irán, ni siquiera vendrían a nuestro país.

Bueno ahora pasemos al tema de la economía….

El 40% de la población o más están debajo de la línea de pobreza y el resto no está en condiciones realmente tan lejanas. No hay empleo, no sé el número exacto de desempleados pero o se van a trabajos ilegales o terminan suicidándose. Son aplastados como el trigo para hacer pan, para satisfacer a los intereses corporativos y de los agentes corruptos en el gobierno. Muchas personas viven con sólo diez libras al día –como 20 pesos- y conforman una mayoría. Para hacer la comparación con los precios de los alimentos un kilo de carne cuesta alrededor de 60 libras. En los 80s mi papá me contó que sólo necesitaba como 5 libras para comprar todo que se necesitaba para tres días y en los 60s todavía era más barato. Hoy existe una brecha enorme entre la gente y los ministros y políticos. Esos políticos tienen millones y la gente sólo necesita unas pocas libras para poder comer, una barra de pan sería suficiente.

¿Se sabe cuánto ganan los políticos?

¡Eso es lo crítico! ¡Nadie sabe! ¡Nadie sabe cuánto se roban! Una persona que era policía y no tenía nada pasó a ser ministro del interior ya hace 10 años y ahora tiene 8 millardos. Así están las cosas aquí. Mubarak tiene una fortuna más grande que Bill Gates, esto está ahora por todos lados en la prensa.

¿Qué me puedes decir de los servicios públicos y la corrupción en ellos? Por ejemplo, para obtener una licencia de manejo, abrir un negocio, etc…

El estado de los servicios es deplorable….un día fui a la embajada americana por mi pasaporte, terminé mi papeleo y todo fue en forma y tiempo. Las personas y el asunto limpio completamente. El mismo día fui a un asunto administrativo a las oficinas egipcias y fue realmente espantoso, la imagen opuesta, tienes que esperar horas y horas, y después de esperar tanto te dicen que ya no te pueden atender, que fueron suficientes personas por el día y te dicen lo peor que puedes escuchar que es “venga mañana” y la demás gente pasa y sigue pasando por darles dinero….es un desastre, ¡hay mucha ignorancia!

¿Te puedes quejar abiertamente?

Te puedes quejar de la tardanza de las oficinas o de cualquier otra cosa pero no de la política presidencial. Te puedes quejar, seguro, pero si la seguridad  del estado se entera te arrestan y te acusan por ser “traidor de la nación”. Mi padre fue acusado aunque es uno de los cirujanos más respetados del país. No lo metieron a la cárcel porque es una figura conocida en la universidad pero lo sustituyeron de rector de la facultad de medicina y pusieron a alguien alineado al régimen. Nunca hizo nada por agredir a su país, sino por procurar el bienestar y el gobierno sabe que pueden amenazar a mi papá y por eso no lo meten a la cárcel.

Pasemos al movimiento revolucionario…. ¿Tu dónde estabas?  ¿Cómo tomaste parte en las protestas y qué le dio a la gente la valentía y la fortaleza para permanecer cerca uno del otro y llegar hasta las últimas consecuencias?

El comienzo de la revolución….a principios de enero, nosotros –gente usando Facebook- empezó a escuchar cosas de que iba a ver una marcha el 25 de enero. Obviamente el levantamiento de Túnez motivo esta marcha y la potenció. Para nosotros hacer lo que hicieron los tunecinos era algo que sentíamos dentro de nosotros, sin embargo, al principio no creíamos que podíamos convocar suficiente gente para la marcha. En el pasado habíamos sido muy negativos con estas cuestiones y pensamos que nadie iría y que no sería nada….luego llegó el 25 y fue muchísimo más allá de las expectativas de la gente, mucha gente fue, como 30,000 en El Cairo y también mucha gente en otros lugares.

¿Crees que los medios sociales fueron decisivos para poder reunir esta cantidad de personas?

Si no hubiera sido por facebook y twitter, no hubiéramos hecho nada, fue por ello que el régimen cortó el servicio a los tres días de protestas.

De acuerdo…pero solo alrededor de 15 millones tienen acceso a estos medios digitales, ¿cómo explicas el resto?

Tú dices 15 millones, pero lo que no estas tomando en cuenta es que mi hermana no lo está utilizando, y yo soy quien le aviso de las marchas, y ella le dice a mis padres, y mis padres a sus colegas, y mis vecinos a sus vecinos y así hasta que una persona tiene un poder de convocatoria de cientos. Además los egipcios nos caracterizamos por una cosa: nos juntamos por un aplauso y sólo nos separan a palazos. Por ejemplo, cuando hay un accidente no te imaginas la cantidad de gente que se aglutina alrededor y tenía que entrar la policía para exigir la dispersión… esto fue de alguna manera porque se juntó tanta gente y siempre cada vez más. El viernes 28 fue el día más sangriento; el pueblo egipcio tuvo su guerra más sangrienta –balas, botes de gas pimienta- a mí me quemó la mano un lanzamiento de un gas pimienta.

Para las personas de tu edad, ¿Qué represento la caída de Mubarak?

¡Victoria! Al fin nuestra voz fue escuchada, sentimos como que realmente luchamos por nuestro cambio.

¿Esperanza quizás? Qué es lo que la gente vislumbra en el futuro de Egipto?

¡El mejor futuro del mundo, en verdad! Todos piensan en hacer de este país el mejor país posible, el más limpio, el más moderno, el más democrático….la gente quiere transformar a Egipto completamente

¿Sientes que la gente está comprometida con el arduo trabajo que demanda una democracia?

Al menos yo pienso que somos un gran pueblo y el resto de nosotros también lo cree. Saldremos adelante cualesquiera que sean las dificultades. Yo mismo me he puesto de acuerdo con las personas de mi barrio para limpiar las calles y ya no tirar basura al piso….tratar de ser ahora más civilizados y limpios.

¿Qué hay de la junta militar asumiendo el poder para la transición?

Va ser algo muy bueno, la gente confía en los militares desde la guerra en el 73 y los capitanes son buenos, están cerca del pueblo en su gran mayoría. La cuestión de la transición es que debía de ser manejada por un grupo al que el pueblo le tuviera confianza y nosotros realmente confiamos en el ejército.

¿Existe un riesgo de que los militares intenten quedarse con el poder?

Incluso si el ejército se queda con el poder, que estamos bastante seguros que no lo harán, y si lo hacen sentirán la ira del pueblo de nuevo.

¿Podrías explicarnos la diferencia entre el grupo que rodea a Mubarak y el ejército? No entiendo claramente la diferencia…

De acuerdo, Mubarak fue militar hace tiempo; lo que pasó es que Mubarak se corrompió, se alejó de las bases sociales que le daban legitimidad al gobierno….del ejército que escuchaba a las personas, que las protegía. Incluso los discursos del ejército apaciguan mucho a la población porque van directo al asunto y lo dicen alto y fuerte, no como el gobierno que deja todo en el misterio. El ejercitó tomo postura hasta ahora porque se convenció de que la gente no aceptaría a Mubarak nunca más, sin embargo ellos nunca hubieran dado un golpe de estado porque pese a todo veían a Mubarak como uno de los suyos a los que nunca le darían las espalda. Además, el ejército actual no está interesado en ejercer el poder político

Pero Mubarak es un caso de un militar que se corrompió en el poder por los intereses extranjeros, la avaricia, etc?

Correcto, muchas personas son de la opinión que la culpa no fue de Mubarak, que fueron los consultores y los hombres de negocios en los que confiaba  los que le hacían creer que la gente lo idolatraba y que las políticas corruptas que aplicaba no tenían incidencia social alguna y todos ellos vivían en una manera totalmente extravagante.

¿Te sientes comprometido a permanecer en un rol activo en tu sociedad y trabajar para construir una sociedad más libre, más justa y más prospera?

¡Por supuesto que sí! A la mayoría de la gente aquí no le importa un comino la política, sólo se preocupan por atender las necesidades básicas y mejorar la calidad de vida de sus familias.

¿Pero tú si vas a estar activo en la construcción del gobierno democrático?

Si, siento una gran responsabilidad porque he sido una de las personas –de las muy pocas- afortunadas de estar bien educadas, de contar con padres profesionistas respetados por la gente por su labor y su ética, y por ser estudiante de medicina mi compromiso con mi país siempre va ser grande.

¿Quieres dejar un mensaje para la juventud mexicana que leerá esta entrevista?

Que coman bien y que tomen mucha leche.

¿Sería una falta de respeto si brindamos por ustedes aquí en México?

Bueno si sería un poco ofensivo, preferimos sus buenos deseos para nuestro país.

¡Muchas gracias Ismael por esta entrevista! Nuestros mejores deseos para ustedes.

Fin.

Es la gran convulsión  política de Egipto desde el asesinato de Anwar Sadat en 1981. Las protestas ciudadanas, cada vez más violentas y masivas exigen la caída del dictador Hosni Mubarak. Hasta el momento el desenlace de esta historia no ha sido escrito. ¿Se parecerá a Túnez, que llevó al exilio a su dictador, derrocó a su partido y abrió finalmente los caminos de la democracia? o ¿finalmente será controlado por el ejército y  se llevará a cabo la transición de la manera que dicte Mubarak?

Los enfrentamientos entre partidarios y detractores del presidente egipcio ya han dejado cientos de muertos; se ha paralizado la economía y han hecho renunciar al gabinete; que el ejército tome las calles y que Mubarak anticipe reformas. El presidente de 82 años, quien ha estado a cargo del país en las últimas tres décadas ahora dice que si se irá, pero sólo al fin de su mandato en septiembre, con dignidad y con la amenaza sutil de que si las cosas no siguen el curso que él propone, todo podría resultar más desastroso.

El 28 de enero, día que muchos protestantes tuvieron una batalla callejera con la policía, se mostró muy sereno y arrogante, no obstante reconociendo las demandas ciudadanas y como prebenda despidió a su gabinete. Culpó severamente a los incendiaros y agitadores por romper el orden público y aludiendo que la disensión política es un resultado de su propia política de libertad de expresión,  cosa bastante cierta. Desde su gobierno, además de la libre expresión, se ha permitido la entrada a las nuevas tecnologías como los medios sociales, consecuentemente haciendo imposible el monopolio de la información por parte del Estado.

La revolución en Egipto no es una revolución por internet. En los últimos días se han restablecido los servicios de internet; sin embargo, las necesidades de la revolución política han llevado a cambiar la estrategia. Sin los medios sociales las convocatorias de protestas se tornaron hacia el correo electrónico y las fotocopias. Los medios sociales ayudan a esta revolución, sin embargo, no resultan determinantes no obstante si reducen los costos y los obstáculos de la organización de la sociedad en Egipto.

Una diferencia que ralentiza la transición a comparación de la rápida caída del dictador en Túnez, es que Ben Alí –por miedo a un golpe de estado –mantuvo débil al ejército y por ello la policía civil no pudo realmente controlar la situación ni ofrecer una verdadera resistencia. Egipto en cambio, sí tiene un Estado fuertemente militarizado que se ha lanzado a las calles para intentar controlar las protestas, sin embargo, cada vez es menos claro de qué lado está el ejército.

El gobierno de Mubarak no ha hecho las cosas del todo mal, ha logrado resultados modestos en mejorar la alfabetización, mantener los precios de los insumos básicos más o menos estables, mantener unas relaciones cordiales con sus vecinos –sobre todo Israel–  y ha tendido las redes de comunicación impulsadas por nueva infraestructura. Todo ello es al menos parte de las condiciones para que pudieran emerger las nuevas clases medias, una juventud más crítica y políticamente activa. El conflicto no radica tanto en la ineficacia del gobierno en tratar los problemas más urgentes del país, sino en la estatización de su estructura política, ya inefectiva y bastante corrupta. Es por esta razón que el levantamiento en Egypto tiene temblando a los regímenes monárquicos y militares en Medio Oriente, porque ya reconocen para sí mismos la disonancia entre su sociedad y su forma rígida de gobierno.

Egypto es el Estado más poblado del Oriente Medio, con alrededor de 84 millones de personas y un poco más de la mitad de ellos por debajo de los 25 años de edad. Son este grupo de estudiantes, jóvenes, profesionistas que se encuentra harto de un gobierno que no promueve sus intereses y que tiene estancada a la economía.   El rol de los Hermanos Musulmanes también es importante, sin embargo, la revolución social es muchísimo más amplia y afectaría a todos los ciudadanos, más que a los intereses específicos de los grupos ideologizados.

Estados Unidos ha sido el aliado más importante que ha tenido este régimen faraónico de Egipto. La llamada de Obama a que “la transición del poder debe comenzar ahora” es una señal escalofriante para los demás regímenes alineados con los americanos en la región. Pese a que Estados Unidos, dada su dependencia energética al petróleo, tiene relaciones económicas y comerciales muy fuertes con determinados regímenes, ello no significa apoyo absoluto a los sistemas no democráticos. Esto puede quizás ser el punto de partida desde una política exterior proamericana a una política exterior más orientada a garantizar la supervivencia de estos regímenes monárquicos y militares. Estas garantías probablemente sólo las pueda ofrecer China, quien si estaría dispuesto a obviar violaciones a los derechos humanos y represiones militares por atractivos planes de inversión y seguridad energética. Aunado a que el retiro de las ocupaciones militares de Estados Unidos en Irak y Afganistán acaba este año, ello podría llevar a un ajuste en el equilibrio de poder de la región.

El departamento de Estudios Internacionales de nuestra institución llevará a cabo el miércoles de la próxima semana una mesa redonda sobre la crisis política en Egypto con expertos de diversas universidades, cuando quizás se tenga mayor certeza sobre las implicaciones de esta transición política. Esperamos contar con su presencia.

Les comparto mi primer artículo que escribo para el periódico del ITAM, El Supuesto:

Bajo el Acuerdo Integral de Paz de 2005 que puso fin a la profunda guerra civil de 22 años entre el norte y sur de Sudán, acumulando más de dos millones y medio de muertos en el sur, Juba –capital política de Sudán del Sur–   ganó autonomía del gobierno central de Jartúm, con la promesa recién consumada de llevar a cabo el referéndum de independencia del 9 al 14 de enero. El resultado, que se dará a conocer en febrero, ya se augura como la partición de Sudán,  cuyo proceso de independencia durará seis meses –ventana muy peligrosa para la situación delicada y compleja que se vive en Sudán.

Son múltiples las razones detrás de la encarnizada guerra civil: el olvido histórico de la periferia por el gobierno central;  la excesiva concentración de los empleos, riqueza, y servicios públicos en la región que se conoce como el Triángulo Árabe, a lo largo del norte del valle del Nilo; la represión de la cultura árabe e islámica en el sur, donde el cristianismo y otras religiones tradicionales de la región están asentadas; la negativa de otorgar al sur cualquier tipo de autonomía y sobre todo –y quizás más determinante– la explotación indiscriminada de los recursos naturales del sur, particularmente del petróleo para colmar las arcas del Estado.

A pesar de que Jartúm y Juba negociaron un acuerdo de paz hace ya seis años, sólo recién empezaron sus conversaciones sobre la separación y muchas cuestiones siguen estando al aire: la delimitación de la nueva frontera; el estatus de los ciudadanos sureños que viven en provincias del sur y viceversa; el control de la zona petrolera de Abyei; la distribución de la deuda estatal; y sobre todo los derechos sobre los oleoductos y el uso del agua del  Nilo Blanco nace hacia el sur, dándole una ventaja geopolítica al nuevo Estado sobre el control de este líquido vital.

Independientemente de la reacción ciudadana y aquella que manifieste la comunidad internacional, el divorcio del Sur será un proceso conflictivo al que la comunidad internacional deberá estar atenta –y en lo posible actuar preventivamente– para evitar una nueva explosión de violencia, que destruiría la economía y los discretos avances estabilizadores de la región.

El gobierno de Omar Al-Bashir en Jartúm parece convencido de que la consumación del Acuerdo Integral de Paz es el acta de defunción del Partido del Congreso Nacional (PCN) en el poder, por lo que quizás busquen reactivar el conflicto u obstaculizar todas las negociaciones para hacer efectiva la independencia del gobierno de Juba, liderado por el presidente Salva Kiir Mayardit –el  ‘vaquero’ del Sur – que tampoco tiene todo a su favor. Las espeluznantes estadísticas de las condiciones de vida del Sur apuntan ya al nacimiento de un Estado anémico, que si bien muestra señales de gobernanza, su resistencia a los conflictos tribales de la región no está demostrada, razón principal por la cual el norte logró por mucho tiempo mantenerla en control.

Jartúm se está debilitando desde la periferia. Bashir acusado de crímenes de guerra y genocidio en Darfur por la Corte Penal Internacional; ha perdido popularidad entre la elite árabe por permitir el referéndum, y debido al prolongado conflicto en Darfur, el ejército se encuentra agotado de largos años beligerantes. A pesar de ello, Bashir quizás intente mantener la rica zona de Abyei a cualquier precio.

Para las potencias como China y EE.UU., la secesión de Sudán del Sur es una flagrante oportunidad para desarrollar planes ambiciosos en el sector energético. El interés de China no es nada extraño considerando que el 65% de las exportaciones de petróleo van a su mercado y otro 15% para el mercado japonés. Ya se habla de inversión asiática para construir un oleoducto hacia Puerto Lamu, Kenia que costaría unos 1.5 billones de dólares que dará lugar a una concesión de 20 años y luego pasaría a manos del gobierno del Sur. El distanciamiento del Norte es visto con satisfacción desde EE.UU. puesto que les permitirá entrar al sector y contrarrestar la creciente influencia China en la región.

Sin duda, no habrá signos de prosperidad para ninguno de los dos estados sudaneses si deciden la confrontación violenta y la terquedad de mantener un proyecto unificado de Estado. El éxito y la supervivencia de ambos dependerá en gran medida del establecimiento de acuerdos y mecanismos efectivos de cooperación para el uso de los recursos naturales más importantes de la región: el petróleo y el agua del afluente del río Nilo. Será mejor seguir el proverbio sudanés:  “no lamentarse por la muerte del elefante, sino alegrarse por todos aquellos que comerán de él.”

Despierto

Cambia de página el día,
lo leo de tus labios;
recuento del amanecer.
*
el éter pronto despertará los ecos,
mientras su luz barrerá el polvo.
*
Juntos respirando
somos barca,
mar y orilla
*
No rompí el silencio
por la imposibilidad de mejorarlo.

El origen del amor.

Una interpretación contemporánea e incluyente del amor. Espero que les guste.